La Tanatología, como rama de la medicina, tiene como propósito ayudar al ser humano a morir con dignidad y en paz, sin dolor (Reyes, 1996). Esto involucra también a la familia y al paciente ante el dolor y miedo que produce la muerte; sin embargo, aun cuando parezca contradictorio, la Tanatología nos enseña más a reflexionar la vida que la muerte, pues una de las principales reflexiones tanatológicas es la siguiente consigna: –Quitarle el miedo a la muerte significa darle plenitud a la vida.  

La importancia del aprendizaje para un abordaje conveniente al fenómeno del vacío existencial después de la muerte, ofrece alternativas de concreción efectiva hacia la búsqueda del sentido y la resignificación de las experiencias negativas. La Tanatología desde el paradigma humanista existencial y con enfoque logoterapéutico ayuda a pacientes y dolientes a comprender de mejor manera el sentido del morir y el sentido de la muerte; un desafío como seres biológicos e históricos, existentes y culturales, responsables de nosotros mismos y de nuestros actos.

Muchos tópicos quedan a la reflexión para una mejor comprensión de la muerte; la eutanasia y la eugenesia, el genoma humano, el aborto, el diseño genético, el hospice y la muerte asistida. Por eso, el programa académico del «Diplomado de Tanatología, enseñanza de vida» pretenden conjunto estudiar la atención efectiva y conveniente para quienes cursan el dolor de una muerte o pérdida y que deben, por necesidad, elaborar su duelo; o bien, para fortalecerse a sí mismos en la resignificación de sus propias pérdidas.

Conocer al ser humano desde una visión tridimensional, íntegra e ítegrada en su totalidad; reconociendo los diferentes níveles tanto físicos como su estructura y funcionalidad básica del ser humano, así como el funcionamiento a nível psíquico, la estructuta de la mente y los mecanismos de defensa y a nível espiritual reconocer la trascendencia del ser humano.

Reconocer e identificar los síntomas y manifestaciones de la pérdida de equilibrio en las diferentes dimensiones del ser humano llevándolo a enfermar.

Conocer las diferentes concepciones del fenómeno de la muerte a través de la historia con las principales culturas, así en las corrientes filosóficas, integrarlas en la construcción y/o confirmación de una filosofía personal de la muerte.


Aprender a integrar una filosofía de vida sustentada en la corriente humanista de la logoterapia, desde el entendido de que cualquier circunstancia se puede resignificar, teniendo un nuevo sentido a las circunstancias que la vida nos presenta.

Instrumentar las aportaciones teóricas de la tanatología, a las necesidades del paciente en etapa terminal de una enfermedad, así mismo dar la atención apropiada a la familia y al cuidador principal.


Aplicar estrategias de afrontamiento en las etapas del duelo, generando actitudes de empatía frente a las reacciones emocionales ante las pérdidas.